Descripción
La ilustración muestra a una mujer sentada en el suelo, desnuda, con una apertura en el pecho de la que brotan flores blancas. Tiene el cabello largo y los ojos cerrados, y su postura transmite calma, presencia y serenidad. A pesar de la vulnerabilidad que sugiere el pecho abierto, la escena está impregnada de una sensación de fortaleza interior y equilibrio.
Las flores que nacen de su interior simbolizan la vida, la sensibilidad y la capacidad de transformación. La imagen habla de feminidad, de poder femenino y de la belleza que surge cuando se habita la propia fragilidad desde la aceptación y la fuerza.
La lámina está creada a partir de una ilustración original dibujada a mano con lápices de colores y posteriormente digitalizada para su reproducción, conservando la textura, el color y la delicadeza del trazo manual.
Está impresa en papel de algodón de 200 g, en tono ahuesado, un soporte de tacto suave que realza los matices del dibujo y aporta calidez a la pieza.
Una lámina que invita a conectar con la esencia femenina, la autoescucha y el poder que nace de mostrarse tal y como una es, desde la calma y la autenticidad.
